viernes, 20 de abril de 2012

Materia: Historia de los Sistemas Económicos. Exámen domiciliario.

Compare las formas de apropiación del excedente en el modo de producción asiático
y en el modo de producción feudal.
 
El modo de producción asiático deriva, siguiendo la clasificación de Marx en las formaciones socio-económicas, de la comunidad oriental. Sus rasgos característicos son “[…] la propiedad comunal directa […]”1 de la tierra, con una forma tributaria de exacción del excedente, sin división entre ciudad y campo, con gobiernos centralizados y que funcionan de forma autárquica.
Tomando el caso de los Incas2 como ejemplo, encontramos como las tierras comunales son expropiadas y pasan a formar parte del Estado que va a centralizar y redistribuir la producción, de forma tal que el antiguo derecho al usufructo de la tierra comunal es modificado por el derecho a la utilización de las tierras por parte del Estado a cambio de una contraprestación extra de trabajo. Esta renta de la tierra tiene una doble función de ser considerada como pago al propietario de la tierra (el Estado) y como tributo por ser súbdito del soberano. Este nuevo Estado se inserta dentro de las relaciones de producción preexistentes corporizando la antigua concepción de la comunidad (como idea superior al individuo, la “comunidad” en sentido abstracto), como “[…] una comunidad nueva, superior a su comunidad tradicional y de la que depende para sobrevivir […]3”.
Para poder controlar este nuevo proceso de trabajo, el Estado Inca instauro una red administrativa o aparato burocrático que se extendió a lo largo del imperio. “Por ejemplo, en cada provincia era nombrado un gobernador […] “el que todo lo ve” […] que vigilaba para que las tierras del Estado y de la Iglesia fuesen trabajadas”4 . Mientras antes las relaciones de parentesco eran las que garantizaban la reproducción al interior de la unidad familiar en la comunidad tribal, será este aparato político-religioso quien lo haga ahora y por lo tanto, quien dominará las nuevas relaciones sociales de producción.
Por otro lado, el imperio, “[…] no solamente permitía, sino que exigía el desarrollo de grandes obras públicas […]” para poder desarrollar carreteras, ejercito, burocracia, clero, etc., “[…] y esto exigía la ampliación constan de de los excedentes […]”5 productivos, por lo que el éxito de su reproducción del modo de producción asiático va a estar limitada por la capacidad tributaria del Estado.

Siendo estos los rasgos más importantes del modo de producción asiático, el feudal comparte el rasgo característico de ser también un Estado tributario. No obstante, la forma en que se da esta contribución es muy distinta al del modo de producción anterior. La forma clásica de feudalismo se da en Europa Occidental y es heredera, siguiendo a Marx, de la comunidad germánica. En ella, el núcleo básico es “[…] cada casa, que constituye para sí misma un centro independiente de producción […]”6, en donde lo comunal se da como ampliación de la propiedad individual (el acceso a la tierra se da en forma individual). Ya en el feudalismo, entendemos porqué entonces el campesinado tiene posesión de los medios de producción (tierras, arados, herramientas, etc.) y está en condiciones de organizar el proceso productivo con un grado de independencia relativo. Muy diferente a lo que habíamos observado del modo de producción asiático, en donde el Estado era quien organizaba la producción. Aquí tenemos múltiples productores atomizados que, luego de la ruptura política del Imperio Romano de Occidente y con la desaparición del Estado soberano, se encuentran con señores feudales y sus ejércitos que mediante una coacción extra-económica, van a apropiarse del excedente. Esta relación servil que se genera entre campesinos y señores mediante la extracción de renta se da generalmente en trabajo y cada vez más en moneda. No hay una diferencia de naturaleza en la renta.
Esta estructura es herencia también de la comunidad germánica en donde la forma política eran jefaturas aldeanas, unidas cada tanto para discutir temas relacionados a la guerra, religión, administración de justicia, etc. Es la esfera político-militar la que será dominante en este modo de producción. Esto hace un sistema muy débil y conlleva a la fragmentación política. Muy diferente al modo de producción asiático, en donde la capacidad de reproducción del sistema esta dada desde arriba, por el Estado.
La propiedad feudal o nobiliaria se materializa por la capacidad de apropiación del excedente campesino. No se trata entonces de propiedad privada absoluta, como en el estado Inca, sino que está condicionada por dos elementos clave: el juramento de fidelidad a las personas que el señor les ha otorgado el feudo (los miembros de su ejercito o caballeros) y la herencia de tierras por linajes, que hacia imposible su capacidad comercial.
“[…] La explotación feudal, tomó la forma de una apropiación directa del excedente obtenido con el sistema de pequeñas explotaciones […]”7 y la carga tributaria dada sobre las parcelas o mansos. Por lo tanto, la administración tributaria así como la dirección de justicia también era responsabilidad de los señores. “[…] La justicia la ejerce el “soberano” sobre sus vasallos y el “señor” sobre los campesinos. La explotación de las prestaciones económicas y el aparato jurídico-político se hallan, por tanto, muy estrechamente unidos […]”8. Estos atributos de soberanía hacían de las tierras feudales proto-estados. Diferente a este, “[…] el modo de producción Inca traduce la concentración a escala de sociedad entera, de la propiedad de la tierra en forma de propiedad colectiva única, directa o eminente de una comunidad superior […]”9.
Volviendo a las características heredadas de la comunidad germánica, esta etapa “[…] surge a través del auge de la manufactura artesanal, en la que el artesano independiente […] representa ya una forma mucho más individual sobre los medios de producción […]”10. En dicho proceso, las ciudades van convirtiéndose en centros manufactureros, por ejemplo, los artesanos textiles en la zona de Flandes. De este modo, las ciudades se transforman en ciudades productoras a diferencia de las correspondientes al modo de producción asiáticos donde las zonas urbanas son receptoras de la redistribución equitativa del Estado. Entre las ciudades que se van desplegando en Europa, sobre todo en la zona del mediterráneo en Italia o en el norte (Flandes), es posible trazar rutas comerciales que van a derivar, junto con otros elementos, en un nuevo modelo de producción, el capitalista.








Bibliografía utilizada:
Dobb, Maurice, Estudios sobre el desarrollo del Capitalismo.
Godelier, Maurice, Economía, Fetichismo y Religión en las Sociedades Primitivas.
Marx, Karl –Hobsbawm, Eric, Formaciones Económicas Precapitalistas.
Parain, Charles – Vilar Pierre y otros, El feudalismo.
1 Marx, Karl y Hobsbawm, Eric, Formaciones Económicas Precapitalistas, México, 1989, pp. 44.
2 Godelier, Maurice, Economía, Fetichismo y Religión en las Sociedades Primitivas, Madrid, 1985, pp. 99-112
3 Idem, pp. 106
4 Idem, pp. 107
5 Idem, pp. 111
6 Karl Marx – Eric Hobsbawm, Formaciones Económicas Precapitalistas, México, 1989, pp. 42.
7 Dobb, Maurice, Estudios sobre el desarrollo del Capitalismo – Apéndice 1, México, 2005, pp. 474.
8 Parain, Charles – Vilar Pierre y otros, El feudalismo, Madrid, 1985, pp. 26.
9 Godelier, Maurice, Economía, Fetichismo y Religión en las Sociedades Primitivas, Madrid, 1985, pp. 112.
10 Karl Marx – Eric Hobsbawm, Formaciones Económicas Precapitalistas, México, 1989, pp. 44.

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